Sacar fotos de humo

Volviendo al tema de las fotos, hay veces que uno ve fotos que son simplemente fantásticas. Y pensamos que no habría forma de que conseguir una foto así ni que estuviésemos un año con la cámara en la mano. Por eso me gustó tanto este artículo, las fotos que lo acompañan son impresionantes y el texto te explica cómo fueron sacadas para puedas hacerlo por tu cuenta.

Es ideal para poner en práctica ese día de lluvia o en el que no tenemos electricidad y no sabemos qué hacer. ¡Saquemos fotos de humo! El artículo tiene un par de ideas y consejos de uno de los pioneros en esa rama de la fotografía así que simplemente tenía que traducirlo.

Notas

  • Artículo original: Photographing smoke
  • Autor original: Haje Jan Kamps en cooperación con Graham Jefferey
  • Vía LifeHacker
  • Mi vocabulario sobre fotografía profesional es bastante limitado así que no pude traducir snoot (dice ser un tubo para dirigir la luz de un flash) y soft-box (algo así como una pantalla de difusión de la luz del flash)

La traducción

La fotografía abstracta no es nada nuevo y la gente constantemente inventa nuevas – o re-inventa viejas – versiones de técnicas fotográficas. Una de las que se está expandiendo como la pólvora (perdón por el chiste) en la red en el momento es el arte de fotografiar humo de colores.

La tendencia comenzó con el increíblemente talentoso Graham Jefferey, famoso de Sensitive Light, cuyas fotos fenomenales dieron la vuelta al mundo en blogs.

Conseguimos hablar con Graham y descubrir cómo toma sus fotografías de humo

Buen humo

Antes que nada, Graham indica que no hay una forma “correcta” de fotografiar humo. Él desarrolló su técnica durante mucho tiempo, y Graham admite haber aprendido y descubierto nevas cosas cada vez que intenta sacar las fotos.

Los dos secretos clave para fotografiar humo es invertir la imagen y utilizar humo gris. ¿Cómo? ¿Eso funciona? Bueno, Graham explica: “en realidad es una técnica bastante sencilla. Todo en lo que necesitas concentrarte cuando estás sacando las fotos es en conseguir buenas imágenes del humo. Los colores son generados digitalmente en una etapa posterior”.

Para conseguir el mejor humo para trabajar, Graham utiliza simples varas de incienso puro conocidos como “Joss” que se pueden conseguir en la mayoría de los supermercados chinos y en cualquier Chinatown alrededor del mundo. Alternativamente, cualquier sahumerio o vara de incienso suficientemente largo debería servir.

Una vez que tenés el humo, el resto es sólo congelar el movimiento y conseguir la iluminación correcta. Graham dice que en su opinión: “el factor técnico crítico es iluminar el humo adecuadamente para que resalte sobre el fondo”.

Si bien el humo en sí puede ser un tema interesante, Graham hca notar que en sus fotos el tema no es el humo en sí, es simplemente una herramienta utilizada para crear fotografías inusuales: “No estoy intentando crear imágenes de humo; estoy tratando de crear imágenes usando humo”. Este enfoque significa una licencia creativa para hacer lo que quieras para manipular el humo tanto como creas necesario – lo único de lo que tenés que preocuparte es conseguir un resultado final impresionante.

Iluminación y exposición

La mejor manera de obtener fotos de humo iluminados “claramente” es utilizar un entorno limpio con iluminación controlable. Un estudio sería ideal, pero cualquier lado en el que puedas colgar un fondo negro es perfectamente usable. Lo más importante al fotografiar humo es conseguir suficiente luz para congelar el movimiento del humo en el aire. Puedes lograr esto usando mucha luz (piensa en algo como luz solar directa a través de la ventana) o utilizando uno o más flashes. Cuando estés fotografiando el humo querrás asegurarte que ninguna luz de directamente al lente de la cámara (esto causaría reflejos o efectos similares) ni al fondo oscuro (porque eso aumentaría el detalle del fondo, cosa que tampoco queremos).

Cuando estés sacando las fotos, es más sencillo dejar que el humo se eleve por su cuenta. En lugar de intentar manipular la vara de incienso, intenta mover el aire para turbar el hilo parejo. Otra forma de crear formas interesantes es interrumpir el flujo de humo: intenta introducir una regla, una cuchara o papel para alterar su forma y “textura”.

“Quiero líneas y formas limpias”, explica Graham. Para lograrlo, toma fotos con mucha luz y una apertura pequeña (y, por lo tanto, una mayor profundidad de campo). “Esto es más fácil de hacer si se permite que el humo se eleve naturalmente”.

Con la menor apertura necesaria para capturar el humo apropiadamente, obviamente se pierde luz. Esto es un problema porque, para poder congelar el movimiento permanente del humo, se necesita una rápida velocidad de obturador. En términos prácticos, significa 1/250 o más rápido. Simultáneamente, no se puede reducir el valor ISO de la cámera tampoco porque los detalles del humo se arruinarían con la cantidad de ruido. No hace falta aclarar que el necesitar valores de ISO pequeños, aperturas pequeñas y alta velocidad de obturación significa que necesitamos grandes cantidades de luz.

Personalmente, mis mejores fotografías de humo fueron sacadas con un flash de estudio Bowen de 2000W con un soft-box gigante en frente. Prefiero esta solución porque el soft-box provee una iluminación pareja, pero puede ser difícil limitar el alcance de la luz, complicando las limitaciones mencionandas anteriormente sobre “nada de luz en la cámara o el fondo”. Encontré que si se pone el soft-box muy cerca del humo se obtienen resultados excelentes. Habiendo dicho eso, mis fotos de humo no son comparables con las de Graham, quien usa un enfoque distinto: “a todo fin práctico, la luz para exponer la imagen proviene de un flash de estudio con un snoot a un lado o detrás del humo. Me doy cuenta que no todos tienen estas unidades, pero un flash externo en o junto a una caja que proteja el fondo de la luz directa debería de funcionar igual de bien”.

Si vas a estar utilizando flashes externos de todas formas, probablemente necesites sacar fotos en un modo completamente manual: el sensor de luz interno de la cámara te dará más de un dolor de cabeza si no. Además, es absolutamente vital que salga bien. Necesitarás configurar la potencia y apertura del flash para que la parte más brillante del humo esté casi blanca. Si sobre-expones la foto significará pérdida de detalles, y la imagen invertida va a tener mucho negro en el humo, lo que se ve artificial. Sub-exponer la foto, en cambio, hará más difícil diferenciar el humo del fondo.

Una vez que estás tomando fotos, vale la pena recordar que necesitas tener la habitación bien ventilada. No porque el humo te haga daño (que probablemente lo haga si respiras demasiado, o te entra en los ojos, etc.) sino porque, como dice Graham: “a medida que el aire se llena de la niebla de humo disipado, las fotos tendrán menos luz, contraste y definición” – no nos importa la salud ¡sólo las fotos!.

Once you’re taking photos, it’s worth keeping in mind that you need to keep the room well-ventilated. Not because the smoke will harm you (although it probably will, if you breathe in and get enough in your eyes, etc), but, as Graham puts it: “as the air fills up with the fog of dissipated smoke your pictures will be robbed of light, contrast and sharpness” — never mind your health, think of the photos!

Manipulación digital

Ahora que tenemos las fotos, es hora de llevarlas al cuarto oscuro digital. Recorta la foto a una dimensión que te sirva y utiliza los niveles y curvas para ajustar el contraste. Querrás asegurarte que el fondo sea completamente negro para que se transforme en blanco puro al invertir la imagen.

Una vez que estés contento con el fondo, invierte la imagen y decide si prefieres el fondo en blanco o negro – elige lo que prefieras, pero a veces las imágenes con fondo blanco tienen más impacto. Si encuentras humo indeseado, polvo o detalles en el fondo que no te satisfacen, bórralos pintando por encima con el mismo color de fondo o clonando partes de éste.

Para colorear el humo, usa las herramientas de saturación y matiz. Puedes aplicar el color a la imagen completa en una sola edición fácilmente porque el fondo puramente negro o blanco no se verán afectados (si el fondo cambia, entonces necesitas trabajar un poco más en él primero). Alternativamente, puedes colorear parte de la imagen o utilizar varios colores seleccionando parte del humo y creando gradientes de selección. Utilizando las herramientas de saturación y matiz deberían de colorearse sólo partes del humo.

Un poco de inspiración

El mejor lugar para algo de inspiración son las propias imágenes de Graham en su página web. Mis favoritas son: -1- -2- -3-.

Además de Graham, hay mucha otra gente que toma fotos. Vale mirar el trabajo de Myla Kent (también inspirado en las imágenes de Graham), y hay un grupo de Flickr llamado Artsmoke que lleva esta forma de arte a un nuevo nivel.

La única forma de llegar más lejos, sin embargo, es probándolo por vos mismo… ¿qué estás esperando?