Desde hace años que venimos escuchando grandes empresas que supuestamente “velan por el bien común” y cuyos objetivos deberían de ser proteger a los artistas y consumidores profesar que la piratería es mala. No estoy en desacuerdo, nada más lejos de la realidad… pero exagerar y hacer lo que hacen no los ayuda en su causa.
Para quienes siguen las noticias sobre tecnología en Estados Unidos, sabrán que los juicios de la RIAA a particulares por piratería son simple FUD (miedo, incerteza, duda). Van en contra de la gente común, que no tiene poder de defenderse contra todo un cuerpo legal demostrando cosas que no existen y aprovechándose de la ambigüedad del marco legal existente. Pero era sólo cuestión de tiempo hasta que encontraran quienes le hicieran frente… y la justicia se está despertando también.
Claro ejemplo es el caso contra Alaujan, una persona que decidió no contratar un abogado para defenderse. La justicia norteamericana le negó a la RIAA una moción para acelerar el proceso debido a que el acusado no respondió ciertos requerimientos que le fueron enviados. La justicia le negó el pedido no sólo por que es prematuro (al igual que los requerimientos enviados) sino porque además “inflaron” el caso de 9 archivos a 41.
Como si fuese poco, Foster, una mujer de 50 años que no sólo les ganó el juicio sino que sentó precedente ante las prácticas de la RIAA. Éstas incluyen llamadas acusatorias, ofertas de “arreglos” y falta de datos para determinar cuándo fue que cometió los “crímenes” de los que se la acusaba. Algo muy frecuente en este tipo de situaciones y que rayaría la extorsión en muchos casos. Además, la RIAA no cumplió su “condena” de pagar los costos procesales que incluyen casi 70 mil dólares en honorarios de los abogados defensores. Pasado más de un mes del hecho, sin responder a e-mails enviados al respecto, se vuelve a recurrir a la justicia y la RIAA se defiende diciendo que no pagaron porque van a apelar la sentencia.
Y por fin alguien tuvo las ganas, el tiempo y la determinación de hacer algo al respecto. Luego de que la RIAA intentara repetidamente llevar a juicio a su hija menor de edad para luego dejar el caso así como si nada, Anderson le hace juicio a la RIAA. Los cargos incluyen: negligencia, fraude, falsa representación, utilizar fondos federales y estatales corruptamente, abuso de proceso, acusación maliciosa, inducción intencional de estrés emocial, violación del Acta de Fraude y Abuso Informático, traspaso, invasión a la privacidad, calumnias e injurias, prácticas comerciales engañosas, mal uso de la ley de derechos de copia y conspiración civil. ¿A alguno le sorprenden todas esas acusaciones juntas? A mí no.
Y la frutillita del postre, en el caso contra Cassin, la RIAA indica que el sólo hecho de hacer un archivo disponible en una red P2P es ilegal. Esto sería bajo las leyes de distribución de contenido; es decir, las misma leyes que están utilizando para cerrar las radios on-line. Habrá que esperar hasta el 14 de Septiembre al menos para saber qué resulta de semejante acusación.
Por suerte hay gente que se dedica a seguir todo lo que hizo y hace la RIAA en contra de la gente. Yo sólo ojeé la cantidad de links y casos existentes y no sabía si reirme, llorar o preocuparme.